Por Nicolás Ferrera
En vísperas a la renovación del cargo en el Senado.
El Senador Nacional de 67 años enfrentó este año varios momentos conflictivos que hicieron tambalear su imagen. Sin embargo los medios salvaron al “lole” del ridículo y el fracaso.
El ex corredor de Fórmula uno es de esas personas que no aparecen con rigurosidad en los grandes medios de comunicación, y sólo lo hace en situaciones muy puntuales. Con su tono tranquilo, su estampa inalterable y vistiendo de traje y corbata, el senador nacional por Santa Fe Federal ha protagonizado en la primera parte del año diversos hechos que lo han tenido como participe activo de los medios de comunicación masivos. Antes de las elecciones legislativas del 28 de junio, el “Lole” respaldó el pedido que la Mesa de Enlace hacia al Gobierno Nacional, donde el conflicto por las retenciones estalló el año pasado pero para algunos se convirtió en el caballito de batalla de cualquier discusión o debate sobre el futuro de la producción del país. A partir de aquí, Carlos Reutemann y los jerarcas del campo argentino se unieron bajo la bandera del partido político denominado “Santa Fe Federal”, que venció al Frente Progresista Cívico y Social por apenas dos puntos, y que tiene como horizonte defender los intereses de un sector déspota y oligárquico.
Una vez resuelto el tema de las elecciones que depositaron al ex corredor de Fórmula Uno nuevamente en la Cámara de Senadores, lo que parecía ser un trámite en su embestida contra los Kirchner a través de la articulación “medios de comunicación-campo-oposición” y con gran parte de la sociedad a su favor, el ex gobernador santafesino sufrió duros embates que lo hicieron exasperarse y actuar de manera sanguínea y desubicada, acciones que jamas se hubiesen esperado de su impecable imagen (cuidada y retroalimentada por los medios). La caída de Reutemann se produce cuando su compañera de banca durante seis años, Roxana Latorre, votó positivo en la sesión que ponía a consideración del Senado la prorroga por un año de las facultades delegadas, permitiendo de esta manera la posibilidad de mantener las retenciones al campo, y dando un puñal por la espalda a su compañero sojero. En aquella oportunidad, el senador aseguró con mucha bronca que “hace un año y medio venimos, en una batalla campal, defendiendo los intereses de Santa Fe después del conflicto del campo y la verdad que no le encuentro ninguna explicación razonable”, en clara alución a la decisión de Roxana Latorre. Desde entonces, se ha construido en los grandes medios la idea de la expulsión de la ex profesora de la Escuela Gurruchaga del bloque compartido con Reutemann, y para colmo de males, la mujer de 57 años declaró que la Sociedad Rural y Eduardo Buzzi (Federación Agraria) eran golpistas, tal como lo había manifestado tiempo atrás Nestor Kirchner, otro enemigo reconocido del “lole”. El dilema del Senador por Santa Fe Federal deberá encontrar una solución antes de jurar el 10 de diciembre cuando se renueve la Cámara de Senadores, pero va a encontrarse con la difícil tarea de armar nuevas alianzas, ya que ha perdido su compañera fiel y apostará, sin lugar a dudas, a la ayuda de la corporación mediática y la Mesa de Enlace.
No hay comentarios:
Publicar un comentario